Una pionera autodidacta
Piedad Isla

Piedad Isla (1926-2009) fue una pionera autodidacta, cuando el de fotógrafa era un oficio mal visto en las mujeres. Sin embargo, de manera natural su obra entronca en las escuelas realistas de la mejor fotografía española de los años 50. A pesar de lo rudimentario de sus medios, tiene la misma calidad, la misma hondura en la mirada, y el mismo sentido de las luces y la composición que los grandes maestros.  En 1953 se compró una cámara Kodak de segunda mano y abrió un estudio en su pueblo, Cervera de Pisuerga.

Viajando en una vespa, se dedicó desde entonces, durante las décadas de los 50, 60 y 70, a fotografiar la montaña palentina y a las gentes de la comarca, sus quehaceres y sus festejos, sus ferias de ganado o las faenas del campo, así como el medio rural de la montaña y los bosques de alrededor, consciente de estar viviendo una España de posguerra que languidecía y empezaba a transformar sus formas de vida y su entorno. En el marco de esa vocación documental, etnográfica, aquí retrata una actividad tradicional en la zona: el trabajo «a huebra», un servicio cooperativo y voluntario por el que un grupo de vecinos, formado por un miembro de cada casa, se reunía periódicamente para realizar una tarea en beneficio de la comunidad, en este caso, el desbroce del bosque.

Piedad Isla, A huebra, limpiando el monte, 1963

OTRAS OBRAS DE PIEDAD ISLA

Piedad Isla, Invierno en Camasobres, ca. 1955

Piedad Isla, Chamarileros, 1962

Piedad Isla, Feria de ganado en Cervera de Pisuerga, ca. 1955

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Paisajes para después de una guerra

1950–1970

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