España eterna
José Ortiz Echagüe

Algunas imágenes de José Ortiz Echagüe (1886-1980), como estas que presentamos aquí, dejan adivinar su oficio de aviador e impulsor de empresas aeronáuticas, así como su ocupación como militar y participante en la Guerra del Norte de África, aspectos biográficos que se cuelan en sus vastas panorámicas y en su manera épica de contemplar el paisaje. Fue uno de los más grandes fotógrafos de su generación, internacionalmente admirado. La extraordinaria calidad de sus fotografías procede de un trabajo artesanal largo y de un hábil conocimiento de los procedimientos técnicos. De ahí sus texturas, la riqueza de tonos, las luces dirigidas tan sabiamente, el clima majestuoso, intemporal, evocador e inquietante.

Fue él quien mejor recreó el paisaje casi milenarista de una España eterna, idéntica a si misma a través de siglos, sin visos de modernidad ni realismo, con el que se identificaba la cultura del franquismo. Su serie de 1957 sobre los alcázares y castillos del interior peninsular se prestaba idealmente a esta mirada medievalizante, señorial, a-histórica, apoyada en esa técnica pictorialista que él dominaba tan magistralmente, y en la que la majestuosidad de las nubes armoniza con la rocosidad  de los peñascos en atormentados contrastes lumínicos, en pro de un mensaje ideológico de idealización imperial y sin rastro humano.

José Ortiz Echagüe

José Ortiz Echagüe, Huesa del Común 1, 1956

OTRAS OBRAS DE José Ortiz Echagüe

José Ortiz Echagüe

José Ortiz Echagüe, Valencia de Don Juan. León, 1943

José Ortiz Echagüe

José Ortiz Echagüe, Castillo de Embid. Guadalajara, ca. 1950

José Ortiz Echagüe

José Ortiz Echagüe, Castillo de la Iruela, Jaén, 1954

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Paisajes para después de una guerra

1950–1970

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